Guillermo del Toro regresa al Festival de Cannes en su edición de 2026. El cineasta mexicano conmemora el vigésimo aniversario del estreno de El laberinto del fauno, cinta que consolidó su prestigio internacional. Esta participación especial incluye la presentación de una versión restaurada en formato 4K de la obra original presentada en 2006.
Durante el evento, el director compartió detalles sobre las dificultades técnicas y financieras del proyecto. Del Toro describió la realización de esta cinta como la segunda experiencia fílmica más difícil de su trayectoria profesional. El realizador contrastó estos retos con los problemas operativos que enfrentó anteriormente durante el rodaje de la película Mimic.
TAMBIÉN PUEDES LEER: Matt Damon y Ben Affleck a juicio: Policías de Miami los demandan por “The Rip”
Guillermo del Toro reflexiona sobre los retos de la fantasía y la IA
El cineasta también abordó el impacto de la inteligencia artificial en la industria cinematográfica actual. Defendió el valor del esfuerzo humano en el arte frente al uso de herramientas digitales automatizadas. Nos dicen que el arte se puede hacer con una maldita app, señaló el director al reivindicar el proceso creativo tradicional.
La narrativa de la película, protagonizada por el personaje de Ofelia, sirvió como base para un mensaje sobre la esperanza. Del Toro enfatizó la responsabilidad de los creadores para generar contenidos basados en la empatía. Podemos dar amor, o podemos dar miedo. Nunca, nunca, nunca el segundo, expresó el ganador del Oscar ante la audiencia del festival francés.
El legado de una ovación histórica y la restauración en formato 4K
La proyección original en el año 2006 permanece como uno de los momentos más emblemáticos de Cannes. La cinta recibió una ovación de pie durante 22 minutos, una de las más extensas en la historia del certamen. En aquel momento, el director Alfonso Cuarón acompañó a Del Toro durante el prolongado reconocimiento del público y la crítica.
Pese al éxito comercial y crítico, el filme no obtuvo la Palma de Oro en su año de estreno. El director David Cronenberg advirtió previamente a Del Toro sobre la resistencia institucional hacia el género fantástico. Sin embargo, la obra se mantiene como una pieza fundamental de su trilogía temática junto a El espinazo del diablo y Pinocchio.




