Radiohead publicó Creep en septiembre de 1992 como su sencillo debut a través del sello Parlophone, antes de incorporarlo en su primer álbum de estudio, Pablo Honey. Compuesta por el vocalista Thom Yorke a finales de los años ochenta y grabada bajo la producción de Sean Slade y Paul Q. Kolderie en los estudios Chipping Norton, la pista enfrentó un rechazo inicial en la radio británica por ser considerada excesivamente melancólica.
El elemento sonoro distintivo de la grabación surgió de forma imprevista cuando el guitarrista Jonny Greenwood ejecutó fuertes golpes secos con distorsión sobre las cuerdas antes del estribillo. Tras convertirse en un fenómeno de difusión radial en Israel y en emisoras de rock alternativo de California, la disquera relanzó la canción en 1993, alcanzando la séptima posición en el Reino Unido y el puesto 34 en el Billboard Hot 100.
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El litigio por derechos de autor y las comparaciones con The Hollies
El éxito comercial del tema derivó en reclamos legales de propiedad intelectual debido a las similitudes armónicas y melódicas con The Air That I Breathe, canción compuesta en 1972 por Albert Hammond y Mike Hazlewood e interpretada por The Hollies. Tras un acuerdo extrajudicial, los autores originales obtuvieron créditos oficiales como coescritores y un porcentaje permanente de las regalías editoriales de la pista.
La constante demanda del público por escuchar la pieza durante las presentaciones en vivo generó fricciones creativas dentro del quinteto durante sus primeras giras por Estados Unidos. Los integrantes comenzaron a percibir la composición como un obstáculo para la evolución de su repertorio, manifestando incomodidad ante la etiqueta de conjunto de un solo éxito atribuida por diversos sectores de la crítica.
El distanciamiento escénico y la consagración de The Bends y OK Computer
Para romper con el peso promocional del tema, Radiohead excluyó Creep de sus listas de canciones durante extensos periodos a partir de finales de la década de los noventa. El conjunto volcó su desarrollo instrumental en obras más complejas con los álbumes The Bends en 1995 y OK Computer en 1997, producciones que redefinieron su posición dentro del rock alternativo contemporáneo.
Aunque el grupo evitó tocarla en vivo durante años, la pieza reapareció de forma esporádica en festivales masivos y conciertos especiales a partir de 2001, además de recibir una remezcla acústica experimental de Yorke en 2021. Tres décadas después de su grabación, la pista continúa como la obra de mayor difusión cuantitativa en los catálogos digitales del conjunto de Oxford.




