Con motivo del natalicio de John Lennon el 9 de octubre, el repaso de su catálogo posterior a la separación de The Beatles revela una constante búsqueda de honestidad personal. Publicada en el álbum John Lennon/Plastic Ono Band (1970), la desgarradora “Mother” inauguró esta etapa solista, utilizando técnicas de la terapia del grito primal del psicólogo Arthur Janov para procesar el abandono de sus padres durante su infancia en Liverpool.
En ese mismo disco debut independiente apareció “God”, corte donde el compositor británico enumeró una lista de figuras religiosas, políticas y culturales en las que dejaba de creer. La frase central “I don’t believe in Beatles, I just believe in me” funcionó como la declaración definitiva con la que cortó de raíz el vínculo identitario con su pasado en el cuarteto de Liverpool.
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El manifiesto pacifista de Imagine y la colaboración con Elton John
En 1971, Lennon presentó “Imagine”, corte principal de su segundo trabajo de estudio registrado en los estudios de Tittenhurst Park junto al productor Phil Spector. Inspirada en poemas del libro Grapefruit de Yoko Ono, la composición se posicionó en el número tres del Billboard Hot 100, consolidándose en las décadas posteriores como una de las piezas más difundidas en eventos humanitarios internacionales.
Tras mudarse a Nueva York y atravesar el periodo de separación temporal conocido como el “fin de semana perdido”, el músico publicó en 1974 “Whatever Gets You Through the Night”. El tema contó con la voz y el piano de Elton John, convirtiéndose en el único sencillo en solitario que alcanzó el número uno de ventas en Estados Unidos durante la vida de Lennon.
El retiro doméstico en el Dakota con Watching the Wheels
La quinta pieza definitoria de su catálogo tardío fue “Watching the Wheels”, compuesta durante su retiro voluntario de cinco años de los estudios de grabación entre 1975 y 1980. La lírica respondió a las críticas de la prensa por su decisión de recluirse en el edificio Dakota de Manhattan para dedicarse por completo al cuidado de su hijo Sean.
Lanzada póstumamente como sencillo de Double Fantasy en 1981 tras su asesinato en diciembre de 1980, la pista cerró el testimonio biográfico de un creador que antepuso la estabilidad familiar a las demandas comerciales. Cuarenta y seis años después de su última sesión de estudio, estas cinco composiciones preservan la cronología de su evolución artística individual.




