El regreso del trayecto como parte del destino
Hubo un tiempo en que viajar no era solo llegar. Era mirar por la ventana. Era escuchar el ritmo constante de los rieles. Era permitir que el paisaje entrara lentamente en la memoria.
En 2026, el tren vive un renacimiento global. En una era dominada por vuelos rápidos y traslados exprés, el viajero sofisticado vuelve a elegir la experiencia sobre la prisa. El trayecto vuelve a importar.
Estos son algunos viajes en tren que no solo te llevan a un lugar… te transforman en el camino.
El Chepe
México desde las alturas de la Sierra Tarahumara
El Chepe no es solo un tren: es una ventana a uno de los paisajes más imponentes de México. Recorre la Sierra Tarahumara atravesando túneles, puentes y barrancas que forman parte del sistema del Cañón del Cobre.
La experiencia incluye vagones panorámicos, gastronomía regional a bordo y paradas estratégicas en pueblos como Creel o Divisadero. Es un viaje que combina naturaleza, cultura rarámuri y aventura.
Ideal para: quienes buscan paisajes espectaculares sin renunciar a comodidad.
Rocky Mountaineer
Montañas, glaciares y lujo canadiense
Este tren panorámico atraviesa las Montañas Rocosas canadienses con ventanales de cristal que permiten disfrutar cada detalle del paisaje.
El servicio incluye gastronomía de alto nivel, atención personalizada y trayectos que conectan Vancouver con Banff o Jasper. Es un viaje donde el lujo es discreto y la naturaleza es protagonista.
Ideal para: experiencia premium con escenarios épicos.
Shinkansen
La precisión japonesa como experiencia cultural
Aunque es un tren de alta velocidad, el Shinkansen en Japón es también una experiencia en sí misma. Puntualidad absoluta, limpieza impecable y eficiencia extrema.
Viajar entre Tokio, Kioto y Osaka permite descubrir cómo la tecnología puede convivir con tradición milenaria.
Ideal para: quienes valoran diseño, innovación y cultura.
Venice Simplon-Orient-Express
El glamour eterno del viaje clásico
Maderas pulidas, cabinas art déco y cenas formales evocan la época dorada del viaje europeo. Este tren conecta ciudades icónicas como Venecia, París o Estambul.
Aquí el trayecto es pura elegancia: cada detalle está pensado para recrear el romanticismo del siglo pasado.
Ideal para: viajeros que buscan nostalgia sofisticada.
Glacier Express
La postal suiza en movimiento
Conocido como uno de los trenes panorámicos más lentos del mundo, el Glacier Express conecta Zermatt con St. Moritz atravesando los Alpes suizos.
Puentes elevados, túneles y pueblos alpinos se suceden como una película en cámara lenta.
Ideal para: amantes de la fotografía y los paisajes de montaña.
El nuevo lujo es el tiempo
Viajar en tren obliga a desacelerar. A mirar. A conversar. A estar presente.
En un mundo que exige velocidad, elegir el tren es casi un acto de rebeldía elegante.
Porque a veces el destino importa. Pero el trayecto… es lo que realmente recordamos.
MARIA SOLEDAD GUIJOSA VIVANCO
MARZO DE 2026




