Tlaxcala es uno de los estados con mayor concentración de haciendas históricas en México. Construidas entre los siglos XVII y XIX, muchas de ellas conservan gran parte de su arquitectura original: patios amplios, trojes, capillas, corrales y paisajes rurales que parecen detenidos en el tiempo. Estas características han convertido a varias haciendas tlaxcaltecas en locaciones ideales para películas y series, además de consolidarlas como atractivos turísticos de alto valor cultural.

Hacienda San Nicolás El Grande
Ubicada en el municipio de Benito Juárez, la Hacienda San Nicolás El Grande es una de las más imponentes y representativas del estado. Sus orígenes se remontan al siglo XVI y durante décadas fue un importante centro agrícola y ganadero. El casco principal, de gran escala, conserva muros de piedra, patios extensos y espacios abiertos que permiten recrear con facilidad distintas épocas históricas.
Esta hacienda ha adquirido especial relevancia en años recientes por haber sido utilizada como locación en la serie Como agua para chocolate, producción que retomó la célebre novela de Laura Esquivel. En este proyecto, San Nicolás El Grande sirvió como escenario para ambientar la vida rural del México de principios del siglo XX, aprovechando su autenticidad arquitectónica y su atmósfera tradicional. La serie colocó nuevamente a Tlaxcala en el mapa audiovisual, mostrando sus haciendas como espacios vivos capaces de contar historias íntimas y profundamente mexicanas.
Hoy, San Nicolás El Grande se ha abierto al turismo cultural, permitiendo a los visitantes recorrer los espacios donde se filmaron escenas de la serie, al tiempo que se conoce su historia y su papel en el desarrollo rural del estado.

Hacienda Tenexac (San Pedro Tenexac)
La Hacienda Tenexac, también conocida como Hacienda San Pedro Tenexac, es una de las joyas arquitectónicas mejor conservadas de Tlaxcala. Construida en el siglo XVII, destaca por su trazo colonial, sus patios interiores, arcos, trojes y una capilla que refuerza su carácter histórico.
Este recinto ha sido utilizado como locación cinematográfica, particularmente en la película El Último Vagón, donde sus espacios ayudaron a recrear ambientes rurales con una fuerte carga emocional y realista. Su conservación y escala permiten que las producciones trabajen con escenarios auténticos, sin necesidad de grandes adaptaciones.
Actualmente, la hacienda funciona como hotel y espacio para eventos, lo que brinda al visitante la experiencia de hospedarse en un lugar que ha sido parte tanto de la historia regional como del cine mexicano contemporáneo.

Hacienda Soltepec
Localizada en el municipio de Huamantla, la Hacienda Soltepec está estrechamente vinculada con la Época de Oro del cine mexicano. Construida en el siglo XVIII, su arquitectura elegante y su entorno campirano la convirtieron en un escenario ideal para grandes producciones del cine clásico.
En este espacio se filmaron escenas de La Escondida, protagonizada por María Félix y Pedro Armendáriz, una de las películas más representativas del cine nacional. La hacienda aportó el contexto visual perfecto para una historia marcada por el drama, el romance y el paisaje rural mexicano.
Hoy, Soltepec opera como hotel y centro turístico, permitiendo a los visitantes recorrer un sitio que forma parte tanto de la historia de Tlaxcala como del imaginario cinematográfico del país.
Otras haciendas de Tlaxcala con vocación cinematográfica
Además de estas locaciones, Tlaxcala cuenta con otras haciendas que, por su valor arquitectónico y paisajístico, han sido consideradas o utilizadas para proyectos audiovisuales, sesiones fotográficas y producciones culturales:
-Hacienda San Diego Baquedano, en Huamantla, con torreones y una imagen fortificada ideal para relatos históricos.
-Hacienda Santa María Xalostoc, que conserva una estructura colonial armónica y ha sido adaptada como hotel, manteniendo un ambiente visual muy atractivo.
-Hacienda Santa Bárbara, cercana a Huamantla, con capilla y amplios espacios abiertos que evocan el México rural de siglos pasados.
Tlaxcala, un set natural para el turismo y el cine
Las haciendas de Tlaxcala no solo cuentan historias de producción agrícola y vida rural; también han sido escenarios vivos del cine y la televisión. Producciones como Como agua para chocolate han demostrado que estos espacios siguen vigentes como narradores visuales del pasado y el presente. Recorrerlas es caminar por locaciones reales donde se cruzan la historia, la cultura y el turismo, confirmando que Tlaxcala es, sin exagerar, un estado de película.
REDACCION
ENERO 2026




