La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos ha anunciado la nueva lista de películas seleccionadas para su preservación en el Registro Nacional de Cine (National Film Registry). La selección de este año destaca por un fuerte componente de nostalgia ochentera y noventera, reconociendo oficialmente a cintas que definieron la cultura pop de finales del siglo XX. Títulos emblemáticos como The Karate Kid (El Karate Kid), Clueless (Ni idea) y The Big Chill (Reencuentro) han sido elegidos por su importancia cultural, histórica y estética, asegurando su conservación para las futuras generaciones.
“Lijar y pulir”: El legado de Daniel-san es inmortal
Para la generación que creció en los 80, la inclusión de The Karate Kid (1984) es un reconocimiento esperado. La cinta dirigida por John G. Avildsen, protagonizada por Ralph Macchio y Pat Morita, no solo desató una fiebre mundial por las artes marciales, sino que introdujo frases y conceptos —como la “patada de la grulla”— que permanecen vigentes cuatro décadas después. La Biblioteca del Congreso destacó cómo la película aborda temas de superación personal y la relación mentor-alumno, elementos que la han mantenido relevante, impulsada recientemente por el éxito de la serie Cobra Kai.
Asimismo, el cine de los 90 recibe su homenaje con Clueless (1995). La adaptación moderna de la novela Emma de Jane Austen, protagonizada por Alicia Silverstone, es reconocida por su agudo guion y su impacto en la moda adolescente. La película capturó el espíritu de una época en Beverly Hills, transformando el lenguaje juvenil y estableciendo a Amy Heckerling como una directora clave del género.
La banda sonora de una generación: ‘The Big Chill’
Para la audiencia de Stereo Cien, la inclusión de The Big Chill (1983) tiene una resonancia musical especial. Dirigida por Lawrence Kasdan, la película es famosa no solo por su elenco estelar (Glenn Close, Jeff Goldblum, William Hurt), sino por su banda sonora. La colección de éxitos de Motown y rock de los 60 que acompaña la trama sobre un grupo de amigos reunidos tras un funeral, se convirtió en uno de los discos más vendidos de la década, redefiniendo el uso de la música preexistente en el cine.
El registro también ha abierto sus puertas al terror de culto con The Thing (La Cosa, 1982) de John Carpenter. Criticada en su estreno, la cinta es hoy valorada como una obra maestra de los efectos prácticos y la paranoia, demostrando cómo la percepción del arte cambia con el tiempo.
Salma Hayek, Tom Hanks y la animación moderna
La diversidad de la selección abarca también el talento latino. Frida (2002), la cinta biográfica producida y protagonizada por Salma Hayek, ha sido seleccionada por su vibrante representación de la pintora mexicana Frida Kahlo y su impacto en la visibilidad del arte latinoamericano en Hollywood.
En el drama serio, Philadelphia (1993) ingresa al registro. La película, que le valió un Oscar a Tom Hanks, es reconocida por ser una de las primeras producciones de gran presupuesto en abordar directamente la crisis del VIH/SIDA y la homofobia.La lista se completa con títulos contemporáneos que ya se consideran clásicos: la complejidad onírica de Inception (El Origen, 2010) de Christopher Nolan; la estética simétrica de The Grand Budapest Hotel (El Gran Hotel Budapest, 2014) de Wes Anderson; y la excelencia en animación de The Incredibles (Los Increíbles, 2004) de Pixar. Además, el documentalista Ken Burns ingresa por primera vez a la lista, subrayando la importancia del cine de no ficción. Con estas adiciones, el Registro Nacional de Cine reafirma su misión de proteger el patrimonio audiovisual que ha moldeado la identidad global.




