La actriz y cineasta Kristen Stewart, nominada al premio Oscar, confirmó la compra del histórico Highland Theatre, un recinto con 100 años de antigüedad ubicado en el vecindario de Highland Park, Los Ángeles. El inmueble, situado en el número 5604 de la calle North Figueroa, cerró sus puertas en la primavera de 2024 debido a las dificultades económicas derivadas de la baja afluencia de espectadores tras la pandemia. Stewart manifestó su intención de rehabilitar el espacio para convertirlo en un centro cultural comunitario.
La propiedad estuvo valorada recientemente en el mercado inmobiliario por una cifra aproximada de 6.3 millones de dólares, lo que equivale a 108,045,000 pesos mexicanos. La actriz, quien creció en el Valle de San Fernando dentro de una familia vinculada a la producción de cine, describió la adquisición como una reacción instintiva para proteger un espacio que considera vital para la cultura local. La restauración del complejo busca rescatar los detalles originales de su construcción, que data de mediados de la década de los 20.
Historia y arquitectura del Highland Theatre
El recinto abrió sus puertas originalmente en 1925 y contó con el diseño del arquitecto Lewis Arthur Smith. Este profesional es reconocido en la historia de la arquitectura de California por ser el autor de otros cines emblemáticos de las décadas de los 20 y 30, como el Vista Theatre en Los Feliz, el El Portal en North Hollywood y el Rialto en Pasadena. El Highland Theatre funcionó durante décadas como un cine de tres salas (triplex) bajo la administración de Dan Akarakian, hasta su clausura definitiva en marzo de 2024.
Durante sus últimos meses de operación, el cine proyectó títulos comerciales como la biografía de Bob Marley, One Love, y la cinta de suspenso Madame Web. Sin embargo, el volumen de ventas no alcanzó los niveles previos al año 2020. Stewart destacó que el edificio posee una mística especial y detalles estéticos que merecen una restauración cuidadosa para devolverle la vida. El proyecto no solo contempla la exhibición de películas, sino la creación de un punto de encuentro para la creación de nuevas ideas artísticas.
Un proyecto comunitario contra el modelo corporativo
Kristen Stewart enfatizó que su plan para el Highland Theatre se aleja del concepto de cine comercial controlado por grandes corporaciones. La actriz busca establecer un modelo de gestión que favorezca a la comunidad y a los realizadores independientes, evitando el elitismo que a menudo rodea a los círculos cinéfilos de Hollywood. Stewart definió su visión como un antídoto contra la burocracia corporativa, promoviendo un espacio donde la cultura cinematográfica se priorice sobre el simple intercambio comercial de entradas.
Este movimiento coincide con la etapa de Stewart como directora, tras finalizar su primer largometraje titulado The Chronology of Water. En diversas intervenciones públicas, la cineasta ha defendido la necesidad de reformar los procesos de producción en la industria del entretenimiento. Asegura que Hollywood debe encontrar formas de trabajar que no se limiten a repetir fórmulas comerciales y que brinden oportunidades a voces que han sido ignoradas. Para ella, el cine en Highland Park será una extensión de esta filosofía de cambio y apertura.
La tendencia de los cineastas por rescatar salas históricas
La compra realizada por Stewart se integra a una tendencia reciente donde figuras destacadas del cine utilizan sus recursos personales para salvar salas independientes. Quentin Tarantino es uno de los precursores de este movimiento, siendo dueño del New Beverly Cinema y el Vista Theatre. Asimismo, en 2024, una coalición de directores liderada por Jason Reitman adquirió el Village Theatre en Westwood.
Este grupo de inversionistas incluye nombres de gran relevancia para el público en México, como Alfonso Cuarón, Guillermo del Toro y Alejandro González Iñárritu. La lista se complementa con leyendas como Steven Spielberg, Christopher Nolan y J.J. Abrams. La participación de estos artistas en la preservación de salas históricas subraya una preocupación colectiva por mantener la experiencia de ver cine en la pantalla grande frente al auge de las plataformas de video. Con esta adquisición, Stewart consolida su posición no solo como actriz de alto perfil, sino como una promotora activa de la preservación del patrimonio cinematográfico de Los Ángeles.




