Los nuevos propietarios de la legendaria casa de Home Alone (Mi Pobre Angelito) han escuchado a los fans. Tras una ola de críticas por una renovación que le quitó su encanto clásico, han anunciado que están en medio de un proyecto para restaurar la propiedad a su acogedor y familiar aspecto original, tal como el mundo la conoció en 1990.
La casa de ladrillo rojo en Winnetka, Illinois, no es solo una locación; es un personaje por derecho propio, el epicentro de uno de los clásicos navideños más queridos de todos los tiempos. Por eso, cuando en 2018 fue renovada con un diseño moderno y minimalista, muchos fans se sintieron decepcionados.
“Queremos Traer de Vuelta la Magia”
La propiedad, que fue vendida a principios de este año por $5.25 millones de dólares (más de 96 millones de pesos), ahora está en manos de dueños que entienden su importancia cultural.
“Nuestra visión es traer de vuelta la calidez y el amor de la película”, declaró el director del proyecto, Scott Price, a NBC5 Chicago. “Había tantos colores geniales, y simplemente te hacía sentir como en familia y en casa. Queremos traer de vuelta esa magia“.
Un Ícono de la Cultura Pop
Construida en 1921, la casa no solo es famosa por su exterior, sino también por sus interiores, que sirvieron como el campo de batalla perfecto para las ingeniosas trampas de Kevin McCallister.
La propiedad ha tenido una vida interesante después de la película. En 2021, sus anteriores dueños la pusieron en alquiler en Airbnb por una sola noche, decorada y llena de trampas como en la película, en un evento presentado por el “hermano mayor” de Kevin, Buzz.
El Misterio del Presupuesto de los McCallister
Durante años, los fans se han preguntado cómo podían los McCallister permitirse una casa tan grande. El director Chris Columbus reveló el año pasado su teoría: el padre, Peter, era un exitoso hombre de negocios (posiblemente en publicidad), y la madre, Kate, era una diseñadora de modas.Mientras la casa se prepara para recuperar su gloria de los 90, su estrella original, Macaulay Culkin, vive su propia y divertida versión de la historia. Recientemente reveló que sus dos hijos pequeños aún no saben que él es Kevin, a quien llaman “Kevin Disney”.




