Ha llegado el momento de hacer balance del año televisivo, y el 2025 nos ha dejado una cosecha de una calidad excepcional. La prestigiosa publicación de cultura pop, ScreenCrush, ha publicado su esperada lista anual de las 10 mejores series del año, un ranking que celebra un panorama donde dramas de prestigio, ciencia ficción audaz y el regreso de favoritos de los fans compitieron por la cima.
Coronando la lista se encuentra el intenso drama médico de HBO Max, The Pitt, una de las grandes y más aclamadas sorpresas del año.
1. The Pitt
Protagonizada por la veterana estrella de ER, Noah Wyle, la serie ha sido aclamada por su formato narrativo único: cada episodio muestra una hora en tiempo real de un caótico turno en una sala de emergencias. Es un drama claustrofóbico, lleno de tensión y con actuaciones de primer nivel que la han convertido en la nueva obsesión de la crítica.
2. Severance (Temporada 2)
La segunda temporada del aclamado thriller de Apple TV+ no decepcionó. Retomando la historia tras el infartante final de la primera temporada, la serie profundizó en la misteriosa mitología de Lumon Industries, planteando diez nuevas preguntas por cada respuesta que ofrecía y consolidándose como una de las series más inteligentes y adictivas de la actualidad.
3. Common Side Effects
Para los amantes de la ciencia ficción con sabor a X-Files, esta serie animada para adultos fue la joya del año. Sigue a dos amigos que se reencuentran gracias al descubrimiento de un hongo mágico que puede curar cualquier herida, lo que los pone en la mira de una malvada compañía farmacéutica. Es encantadora, única y llena de personajes coloridos.
4. Adolescence
Una de las series más aclamadas y formalmente audaces del año. Este drama de Netflix sigue a un niño de 13 años acusado de asesinar a una compañera de clase. Filmada en largos y claustrofóbicos planos secuencia, la serie es una dura crítica a la cultura de internet adolescente y a la brecha generacional entre padres e hijos.
5. Andor (Temporada 2)
La serie que demostró que Star Wars podía ser un drama político serio y adulto. La segunda y última temporada cerró la historia del origen de la Rebelión de una manera magistral, sin Jedis ni sables de luz, pero con una tensión y una profundidad que la elevan como una de las mejores producciones de la franquicia.
6. Dept. Q
Del creador de The Queen’s Gambit, este thriller policiaco de Netflix se convirtió en una adicción instantánea. Sigue a un detective antisocial al que se le asigna el trabajo de investigar casos sin resolver, solo para descubrir una conspiración mucho más grande.
7. Alien: Earth
Llevar la icónica franquicia de Alien a la televisión era una apuesta arriesgada, pero Noah Hawley (Fargo) lo logró. La serie de FX ofrece una historia que nunca va en la dirección que uno espera, centrándose en un equipo de androides infantiles que se encuentran por primera vez con vida extraterrestre. Es audaz, emocionante y bastante asquerosa.
8. The Chair Company
La segunda de las grandes series de conspiración del año. Esta comedia de HBO, protagonizada por el comediante Tim Robinson, sigue a un hombre que se obsesiona con un fabricante de sillas de oficina, convencido de que la compañía esconde un complot siniestro. Es una sátira hilarante sobre la masculinidad tóxica y lo absurdo del mundo corporativo.
9. IT: Welcome to Derry
Una de las mejores precuelas del año. La serie de HBO expande el universo de Stephen King, explorando un encuentro anterior de Pennywise con los habitantes de Derry en los años 60. Es quizás incluso más aterradora que las películas, profundizando en el origen del mal que acecha al pueblo.
10. Pluribus
El gran regreso a la ciencia ficción de Vince Gilligan, el creador de Breaking Bad. Este éxito de Apple TV+ es una historia de “invasión alienígena” con un giro: una sustancia misteriosa fusiona a casi toda la humanidad en una mente colmena. La serie utiliza esta premisa para explorar temas como la soledad, la depresión y el anhelo de pertenencia.
El 2025, según la crítica, fue un año definido por la calidad y la diversidad, demostrando que la televisión sigue siendo el medio más emocionante para las grandes historias.




