La actriz y directora Kristen Stewart ha declarado que “probablemente no” permanecerá en Estados Unidos debido al clima político actual bajo la administración de Donald Trump. En una entrevista concedida al diario británico The Times, la exprotagonista de Crepúsculo y nominada al Oscar expresó su descontento con la situación en su país natal, sugiriendo que su futuro personal y profesional podría estar en Europa.
“No puedo trabajar libremente allí”
Stewart, quien actualmente divide su residencia entre Los Ángeles y Nueva York, fue cuestionada sobre si planea quedarse en Estados Unidos dado el entorno político actual. Su respuesta fue directa: “Probablemente no”. La actriz argumentó que siente que su libertad creativa se ve coartada en el escenario actual. “No puedo trabajar libremente allí. Pero no quiero rendirme por completo”, explicó.
La cineasta reveló una estrategia desafiante para su carrera futura: “Me gustaría hacer películas en Europa y luego hacer que el pueblo estadounidense las consuma a la fuerza”. Stewart fue crítica con la gestión presidencial, afirmando que bajo el mandato de Trump, “la realidad se está rompiendo por completo”. Sin embargo, sugirió irónicamente que la comunidad artística debería aprender de esa táctica: “Deberíamos tomar una página de su libro y crear la realidad en la que queremos vivir”.
Críticas a la industria de Hollywood: un “infierno capitalista”
Estas declaraciones se suman a una serie de críticas recientes que Stewart ha lanzado contra la maquinaria de Hollywood. La actriz se encuentra promocionando su debut como directora de largometrajes, The Chronology of Water (La cronología del agua), una adaptación de las memorias de Lidia Yuknavitch que se estrenará el próximo 6 de febrero. La cinta fue filmada en Europa (Letonia y Malta), en gran parte debido a la dificultad de conseguir financiamiento en Estados Unidos para un proyecto no comercial.
En diciembre pasado, Stewart comentó al New York Times que la imposibilidad de contar ciertas historias en la industria estadounidense es un “infierno capitalista”. En sus palabras: “Odia a las mujeres, odia a las voces marginadas y es racista. Creo que necesitamos encontrar una manera de facilitar que hablemos entre nosotros en términos cinematográficos”.
Desigualdad de género y el movimiento post-Me Too
La actriz también ha sido vocal sobre la falsa sensación de progreso en la industria. El mes pasado, declaró a la revista People que, aunque parecía que el movimiento Me Too abriría puertas para las narrativas femeninas, la realidad ha sido decepcionante. “Parecía posible que las historias hechas por y para mujeres finalmente recibieran su debido reconocimiento… que se nos permitiera expresar todas nuestras experiencias sin filtro”, lamentó, indicando que ese ideal aún está lejos de cumplirse.Con The Chronology of Water lista para llegar a las pantallas, Stewart parece estar cumpliendo su promesa de buscar refugio creativo en el viejo continente, alejándose de un sistema que, según ella, ya no ofrece las garantías para el arte libre.




