Brigitte Bardot, la encantadora estrella francesa que se convirtió en un ícono mundial de la sexualidad y la liberación en los años 50 y 60, ha fallecido a los 91 años. La actriz, que saltó a la fama con la escandalosa película Y Dios Creó a la Mujer, murió en su casa en el sur de Francia.
Su muerte fue confirmada a la Associated Press por un representante de su fundación de protección animal. El presidente francés, Emmanuel Macron, fue uno de los primeros en reaccionar, llamándola “una leyenda del siglo”.
El Símbolo de una Nueva Libertad
Con su cintura de 45 centímetros, su cabello rubio alborotado y su famoso puchero, Bardot redefinió la imagen de la estrella de cine. Fue una de las primeras en aparecer “al natural”, popularizó el bikini en una era de modestia y se convirtió en el rostro (y el cuerpo) del cine de su país.
Su actuación en Y Dios Creó a la Mujer (1956), dirigida por su entonces esposo Roger Vadim, empujó los límites de la sexualidad en la pantalla grande. La película fue prohibida por el Vaticano y censurada en Francia, pero se convirtió en una sensación internacional que la catapultó al estrellato.
Una Carrera de Clásicos y Controversias
Conocida por sus iniciales “B.B.”, Bardot fue una de las actrices más famosas de su tiempo, protagonizando clásicos del cine de autor europeo como La Verdad (1960) de Henri-Georges Clouzot y la obra maestra de Jean-Luc Godard, El Desprecio (1963).
Sin embargo, su fama tuvo un costo brutal. Fue una de las primeras víctimas del acoso implacable de los paparazzi. “Puedo entender a los animales cazados por la forma en que fui tratada”, dijo una vez. “Lo que me pasó fue inhumano”.
El Adiós al Cine y la Devoción por los Animales
En 1973, a la edad de 39 años y en la cima de su carrera, Bardot tomó una decisión radical: se retiró del cine para siempre. “Todo se sentía ridículo, superfluo, absurdo e inútil”, escribió en su autobiografía.
A partir de entonces, dedicó su vida a la defensa de los derechos de los animales, convirtiéndose en una de las activistas más feroces y visibles del mundo a través de su fundación. “Le di mi belleza y mi juventud a los hombres. Le voy a dar mi sabiduría y mi experiencia, lo mejor de mí, a los animales”, declaró.
Una Figura Compleja y Polémica
En sus últimos años, Bardot también fue una figura controvertida, criticando el movimiento #MeToo y siendo condenada por incitación al odio racial por sus declaraciones en contra de la “islamización” de Francia.
Como cantante, su trabajo más significativo fue con el legendario Serge Gainsbourg, con quien grabó el dueto “Bonnie and Clyde” y la versión original de la sexualmente explícita “Je t’aime… moi non plus”, que fue archivada por temor a un escándalo.
Brigitte Bardot fue más que una actriz; fue un símbolo de una era, una fuerza de la naturaleza que desafió las convenciones y vivió, hasta el final, bajo sus propias reglas.




