La tendencia de los “blockbusters” de duración extendida ha generado un llamado de atención desde la cúpula de la industria de exhibición británica. Clare Binns, directora creativa de la cadena Picturehouse Cinemas, ha instado públicamente a los realizadores a reducir la duración de sus largometrajes para hacerlos más atractivos al público moderno y viables para las salas de cine. Sus declaraciones surgen tras un 2025 marcado por estrenos que superaron frecuentemente las dos horas y media.
El problema de las tres horas en pantalla
Binns, quien fue nombrada recientemente ganadora del premio BAFTA por su destacada contribución británica al cine, abordó el tema en una entrevista con el diario The Guardian. La ejecutiva señaló que la duración excesiva se ha convertido en una barrera tanto para la audiencia como para la logística de los cines.
El año pasado, títulos de alto perfil como Avatar: Fire And Ash (Avatar: Fuego y Ceniza) registraron una duración de tres horas y 15 minutos. Otros ejemplos citados incluyen F1: The Movie (dos horas y 35 minutos) y el drama Marty Supreme (dos horas y 29 minutos). Al sumar los tiempos de publicidad y tráilers, la experiencia en la butaca se extiende a menudo más allá de las tres horas, lo cual limita severamente la programación de las salas.
“Hablo con los productores sobre esto y les digo: ‘Díganle al director que están haciendo la película para una audiencia, no para los directores'”, declaró Binns. “Siempre hay excepciones, pero veo muchas películas y pienso: ‘Podrías quitarle 20 minutos a eso’. No hay necesidad de que las películas sean tan largas”.
Impacto económico y recuperación post-pandemia
El argumento de Binns no es solo estético, sino financiero. Las cintas de larga duración reducen el número de funciones posibles por día, eliminando a menudo la posibilidad de tener más de una función nocturna estelar. “Creo que es una llamada de atención para los directores. Si quieren sus películas en los cines, la gente tiene que sentirse cómoda con aquello a lo que se están comprometiendo”, explicó.
A pesar de estas críticas, el panorama general para la exhibición en el Reino Unido muestra signos de recuperación sólida. Datos recientes revelan que los cines británicos disfrutaron de su mejor año desde la pandemia, con una recaudación total superior a los £1,070 millones de libras esterlinas. Al tipo de cambio actual de 25.85 pesos por libra, esto representa una cifra masiva de más de $27,659 millones de pesos mexicanos.
La competencia con el sofá y el streaming
Binns también reflexionó sobre la evolución de la relación entre las salas tradicionales y las plataformas de streaming. Reconoció que durante la crisis sanitaria del COVID-19, el público se acostumbró a consumir contenido desde la comodidad de sus sofás, un hábito difícil de romper. Sin embargo, aseguró que la situación ha mejorado drásticamente en los últimos dos años. “Estamos trabajando con los servicios de streaming para atraer a la gente”, afirmó, destacando que la colaboración, en lugar de la confrontación, es clave para mantener la relevancia de la experiencia cinematográfica.
Curiosamente, el reporte de taquilla de 2025 destacó que la película más taquillera del año en la región fue A Minecraft Movie, demostrando que las adaptaciones de videojuegos y el contenido familiar siguen siendo motores cruciales para la industria, independientemente de su duración.




