Warner Bros. Discovery enfrenta una crisis en el desarrollo de la secuela de Barbie debido a la ruptura en las negociaciones contractuales. Greta Gerwig, Margot Robbie y Ryan Gosling han rechazado más de seis ofertas del estudio durante los últimos tres años. La disputa principal se centra en las elevadas demandas salariales y los porcentajes de participación en las ganancias de taquilla.
El actor Ryan Gosling solicita un pago de 387,000,000 pesos mexicanos para interpretar nuevamente al personaje de Ken. Por su parte, Margot Robbie busca superar los 967,500,000 pesos mexicanos que obtuvo por la primera cinta entre salario y bonificaciones. El equipo legal del reparto estelar mantiene una postura firme frente a las propuestas económicas presentadas por el estudio recientemente.
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Negociaciones estancadas y el riesgo de perder los derechos de Mattel
Warner Bros. dispone de un plazo de cuatro meses para poner la secuela en desarrollo activo antes de perder los derechos. De no concretarse un acuerdo, la propiedad intelectual de la muñeca regresará a Mattel, forzando un reinicio total de la franquicia. Esta situación impediría utilizar cualquier elemento narrativo o estético establecido por Gerwig en la producción original de 2023.
Los contratos originales no incluyeron opciones obligatorias para una continuación, un error atribuido a la gestión previa del estudio. Los ejecutivos actuales no previeron el fenómeno cultural que recaudaría más de 27,090,000,000 pesos mexicanos a nivel global. El director ejecutivo David Zaslav encabeza la resistencia contra las exigencias del equipo creativo, generando tensión en la industria.
Crisis corporativa y el futuro comercial de la marca Barbie
Analistas de Hollywood critican la estrategia de Zaslav, comparando este conflicto con la cancelación de proyectos como Batgirl. El estancamiento del trato afecta directamente a Mattel, empresa que reporta una disminución en las ventas de juguetes tras el auge del año pasado. La juguetera requiere la imagen de Robbie para lanzar una nueva línea de productos enfocada en la moda.
Greer Gerwig y Noah Baumbach ya poseen una idea para la trama, pero se niegan a presentarla sin contratos firmados. Una posible adquisición de Warner Bros. por parte del magnate David Ellison aparece como una solución externa para reactivar el proyecto. Actualmente, la producción más exitosa en la historia de la compañía permanece en un estado de incertidumbre financiera y creativa.




