Montblanc Iced Sea Automatic Date 0 Oxygen explora la estética con un nuevo tratamiento de acero envejecido y dial gris sfumato con patrón glacial. Montblanc conoce el poderoso secreto que guardan las montañas. Y en…

Montblanc Iced Sea Automatic Date 0 Oxygen explora la estética con un nuevo tratamiento de acero envejecido y dial gris sfumato con patrón glacial.
Montblanc conoce el poderoso secreto que guardan las montañas. Y en las cimas de nuestro planeta, la firma que preserva el gran legado de Minerva encuentra el dominio de los elementos de la naturaleza. Bajo el impulso de Laurent Lecamp, Managing Director de la división de relojes, Montblanc Iced Sea Automatic Date 0 Oxygen continúa con la exploración en su apuesta estética más innovadora: un inédito acabado de acero envejecido para la caja y el brazalete con un revestimiento negro. Un proceso que se realiza mediante lavado y cepillado con cuarcita, un mineral muy duro procedente del propio Mont Blanc.

Montblanc Iced Sea Automatic Date 0 Oxygen
Y esta expresión esencial del lenguaje de la naturalezatambién encuentra renovado estilo con el acabado sfumato gris del reconocible patrón glaciar de la carátula. Un toque distinto de color con efecto degradado cuyo tratamiento no solo añade profundidad visual, sino que también mejora la legibilidad. Los índices aplicados y las manecillas están recubiertos con Super-LumiNova®blanca brillante, garantizando una lectura clara. A las 6 h, el logotipo Iced Sea completa la composición, recordando el origen natural que inspira esta colección deportiva que se presentó en 2022 como el primer reloj de buceo de Montblanc.
Otro detalle a destacar del nuevo Montblanc Iced Sea Automatic Date 0 Oxygen se encuentra en el bisel unidireccional. Con un clic preciso de 120 vueltas por rotación, el cuerpo del bisel de acero inoxidable contiene un inserto de cerámica resistente a los arañazos —y el uso de cerámica texturizada por láser entre los marcadores de 0 y 15 minutos—. Presenta una caja de 41 mm con hermeticidad a 300 metros.
La nueva pieza monta el calibre 24.17/SW200 automáticoque oscila a 4 Hz y aporta una reserva de marcha de 38 horas. El fondo de la caja está grabado con el buzo y el iceberg que simbolizan la colección. Una decoración tridimensional que va mucho más allá del grabado estándar aporta una calidad escultural al fondo de la caja. Su brazalete de acero envejecido cuenta con sistema intercambiable.

Mer de Glace
Inspirado en los paisajes helados del macizo del Mont-Blanc, el Montblanc 1858 Iced Sea transforma la textura milenaria del hielo glacial en una carátula de extraordinaria profundidad visual. La sensación recuerda la superficie hipnótica de un glaciar: una estructura natural formada durante siglos, donde el hielo cristalino convive con grietas, irregularidades y burbujas de aire atrapadas en el tiempo.
Para recrear esta estética, los diseñadores de Montblanc se inspiraron directamente en el Mer de Glace, el célebre “Mar de Hielo” situado en el macizo alpino. El objetivo era trasladar a una carátula metálica —de apenas 0,5 mm de grosor— la complejidad visual de un glaciar real. El resultado es una reproducción sorprendentemente fiel de las burbujas y fracturas que caracterizan a este paisaje natural.
Para lograrlo, la Manufactura recurrió a una técnica decorativa histórica conocida como gratté boisé, rescatada del olvido por sus artesanos. Este procedimiento consiste en trazar manualmente líneas extremadamente finas sobre la superficie de la carátula de latón, creando una red de microincisiones deliberadas. Estas marcas no solo generan textura, sino que también modifican la interacción con la luz. Las líneas grabadas absorben parcialmente la iluminación, mientras que las zonas pulidas la reflejan, produciendo un juego visual dinámico que recuerda al brillo irregular del hielo. En una sola pasada, la superficie puede pasar de un pulido espejo a un acabado mate, intensificando el contraste.
Posteriormente, la carátula recibe una capa de barniz coloreado que aporta profundidad cromática. El proceso completo requiere más de 30 etapas de fabricación y tarda aproximadamente cuatro veces más que la producción de una carátula normal. El resultado final captura con gran realismo la red entrelazada de cristales que forma el hielo glacial, una estructura que en la naturaleza ha permanecido congelada durante milenios.

Tecnología 0 Oxygen
Desarrollada por Montblanc, la tecnología 0 Oxygenrepresenta uno de los avances más significativos en la mejora del rendimiento de los relojes mecánicos. Gracias al aislamiento total del calibre en un entorno sin oxígeno, esta innovación permite optimizar la fiabilidad, la precisión y la durabilidad de cada pieza. Desde el pasado año, todos los modelos de la colección Montblanc 1858 Iced Seaincorporan esta tecnología. La solución 0 Oxygen nace de la necesidad de responder a condiciones extremas, como las que afrontan alpinistas y exploradores en entornos de gran altitud.




