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¿Por qué New Order aceptó grabar una canción para el equipo de Inglaterra?

Cecilia Masariego

2026-05-28

New Order junto a la selección de Inglaterra en los estudios de grabación en 1990.

La agrupación británica New Order aceptó el desafío de componer el tema oficial para la selección de Inglaterra previo al certamen internacional de fútbol en Italia 1990. Esta decisión resultó sorpresiva para los seguidores de la banda, quienes conocían su pasado sombrío como Joy Division. El oficial de prensa David Bloomfield propuso la colaboración tras escuchar el trabajo del grupo en bandas sonoras de programas deportivos en Manchester. 

El proyecto contó con el respaldo de Tony Wilson, fundador de Factory Records, quien convenció a los músicos de participar en esta inusual alianza. Para la composición, la banda adaptó una pieza electrónica previa de Stephen Morris y Gillian Gilbert que servía como cortinilla en la cadena BBC2. El comediante Keith Allen aportó la letra definitiva tras descartarse ideas que hacían referencia directa a la cultura de clubes de la época. 

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El giro electrónico de New Order hacia el deporte 

La grabación incluyó la participación de varios jugadores destacados del equipo inglés, entre ellos Paul Gascoigne y Chris Waddle. Tras realizar diversas pruebas vocales en el estudio, el mediocampista John Barnes resultó seleccionado para ejecutar el famoso rap que divide la canción. Los futbolistas aceptaron participar al notar que la producción se alejaba de los himnos deportivos genéricos y de baja calidad sonora del pasado. 

La pieza incluyó además grabaciones de voz del comentarista Kenneth Wolstenholme, retomando frases icónicas de la victoria inglesa en el torneo de 1966. Bernard Sumner lideró las sesiones de grabación en los estudios Mill en Buckinghamshire, buscando un sonido que uniera el rock alternativo con el acid house. Esta mezcla permitió que la canción se convirtiera en un éxito masivo tanto en las canchas como en las pistas de baile. 

El legado de World In Motion en las listas británicas 

El sencillo alcanzó el primer puesto en las listas de popularidad del Reino Unido el 3 de junio de 1990, desplazando a grandes figuras del pop. Este logro representó el único número uno en la carrera de New Order, consolidando su transición definitiva hacia la música electrónica de consumo global. La canción hoy se mantiene como un referente de la cultura popular británica y un ejemplo de éxito en colaboraciones deportivas. 

Dos años después del lanzamiento de este éxito, la disquera Factory Records se declaró en liquidación, marcando el fin de una era para el sonido de Manchester. El tema World In Motion fue la última gran producción del sello antes de su cierre definitivo en 1992. La resiliencia de la banda permitió que su música trascendiera más allá de las tragedias personales y los cambios drásticos en la industria musical. 

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