La misteriosa mujer conocida públicamente solo como “B”, quien el año pasado protagonizó titulares internacionales al asegurar ser la hija secreta del legendario vocalista de Queen, Freddie Mercury, ha fallecido a los 48 años. La noticia fue confirmada este jueves 15 de enero por su esposo, poniendo fin a uno de los capítulos más recientes y controvertidos en torno a la biografía del ícono del rock.
Un desenlace tras una larga enfermedad
De acuerdo con un comunicado emitido por su esposo, identificado como Thomas, al diario británico Daily Mail, la mujer falleció “pacíficamente después de una larga batalla contra el cordoma, un tipo raro de cáncer de columna”. La declaración añade que “B” deja atrás a dos hijos, de nueve y siete años.
Thomas expresó en su mensaje que su esposa “ahora está con su amado y cariñoso padre en el mundo de los pensamientos”. Asimismo, reveló que las cenizas de la mujer fueron esparcidas sobre los Alpes, un lugar que aparentemente tenía un significado especial para ella.
El origen de la controversia: ‘Love, Freddie’
La existencia de “B” salió a la luz pública apenas en mayo de 2025, tras la publicación de la biografía titulada Love, Freddie, escrita por la periodista y autora Lesley-Ann Jones. El libro exploraba la vida del intérprete de “Bohemian Rhapsody” y presentaba la explosiva afirmación de que Mercury habría concebido una hija accidentalmente durante una aventura con la esposa de un amigo cercano en 1976.
Según el relato de Jones, avalado por el testimonio de “B”, el cantante mantuvo una relación estrecha y secreta con ella hasta su muerte en 1991 a causa de una bronconeumonía complicada por el SIDA. La mujer afirmaba poseer 17 volúmenes de diarios personales detallados que el músico le habría entregado durante sus visitas regulares. Incluso, la periodista sugirió que canciones de Queen como “Don’t Try So Hard” y “Bijou” habrían sido escritas inspiradas en ella.
Reacciones divididas en el círculo de Queen
La aparición de esta historia generó un intenso debate entre los allegados al artista. Lesley-Ann Jones, tras conocer la noticia del fallecimiento, declaró a The Independent: “Estoy devastada por la pérdida de esta mujer que se convirtió en mi amiga cercana, que había venido a mí con un objetivo desinteresado: apartar a todos aquellos que han tenido rienda suelta con la historia de Freddie durante 32 años… y entregar la verdad”.
Sin embargo, el escepticismo siempre rodeó el caso. Mary Austin, expareja y heredera principal de Mercury, rechazó públicamente las afirmaciones el año pasado, argumentando que el cantante poseía una “gloriosa franqueza” y que le resultaba inimaginable que hubiera mantenido en secreto un evento tan alegre. Por su parte, el guitarrista Brian May optó por mantenerse “neutral”, mientras que su esposa, Anita Dobson, calificó las declaraciones de “B” como “noticias falsas” (fake news).
Ante estas dudas, “B” rompió su silencio en agosto de 2025, declarando sentirse “devastada” por los comentarios de Austin y reiterando que su padre la trataba “como una posesión preciada”. Con su muerte, es probable que la veracidad absoluta de su parentesco con una de las mayores figuras de la música permanezca como un enigma sin resolver en la historia del rock.




