El mundo del post-punk y el rock alternativo se encuentra de luto tras confirmarse el fallecimiento de Kenny Morris, baterista original de la legendaria banda británica Siouxsie and the Banshees. El músico, pieza clave en la definición del sonido oscuro y tribal que caracterizó los primeros años del grupo, murió a los 68 años. La noticia fue difundida este jueves 15 de enero por diversas fuentes cercanas al artista, incluyendo al periodista musical John Robb del medio Louder Than War.
El arquitecto rítmico del Post-Punk
Aunque no se ha revelado la causa oficial del deceso, la partida de Morris marca el fin de un capítulo vital en la historia del rock gótico. Si bien Sid Vicious (quien más tarde se uniría a los Sex Pistols) ocupó la batería durante el primer concierto improvisado de la banda en 1976, Kenny Morris es reconocido históricamente como el primer baterista oficial de la agrupación en términos de grabación y giras profesionales. Se unió al proyecto liderado por Siouxsie Sioux y el bajista Steven Severin en enero de 1977.
Su aporte fue fundamental en los dos primeros álbumes de estudio de la banda: el aclamado debut The Scream (1978) y su sucesor Join Hands (1979). El estilo de Morris se alejaba de los clichés del rock and roll tradicional; en su lugar, empleaba ritmos militares, el uso prominente de toms y una precisión casi mecánica que ayudó a cimentar la atmósfera tensa y angular del post-punk, influyendo a innumerables bateristas de la década de los 80, incluidos los de bandas como Joy Division y The Cure.
Una salida abrupta y controversial
La permanencia de Morris en la banda concluyó de manera repentina y dramática en septiembre de 1979, un evento que forma parte del folclore del rock británico. Durante el inicio de la gira promocional de Join Hands en Aberdeen, Escocia, Morris y el guitarrista John McKay abandonaron el grupo tras una fuerte discusión con Siouxsie y Severin en una tienda de discos antes de una sesión de autógrafos.
Ambos músicos dejaron la gira inmediatamente, obligando a la banda a buscar reemplazos de emergencia (que incluyeron a Robert Smith de The Cure en la guitarra y posteriormente a Budgie en la batería, quien permanecería hasta 1996). Desde ese momento, Morris se distanció de la industria musical mainstream, dejando un legado breve pero indeleble en la música británica.
Vida después de los Banshees: Arte y docencia
Tras su salida del grupo, Morris exploró otras facetas creativas. Trabajó brevemente como baterista para la cantante Helen Terry y dirigió varios cortometrajes. A principios de la década de 1990, se mudó a Irlanda para estudiar Bellas Artes, donde eventualmente se estableció como profesor y curador de una galería de arte.
En años recientes, se reportó que el músico había retomado el contacto con su pasado y se encontraba trabajando en un libro de memorias que estaba programado para publicarse en algún momento de 2026. Su fallecimiento deja inconclusa la narración de su propia versión sobre los años formativos de una de las bandas más influyentes de la historia.




