Este martes 20 de enero se conmemora el cuarto aniversario luctuoso de Meat Loaf, una de las figuras más teatrales y grandilocuentes en la historia del rock. Nacido bajo el nombre de Marvin Lee Aday (y más tarde conocido como Michael), el cantante y actor estadounidense falleció en 2022 a los 74 años, dejando tras de sí un legado de ventas astronómicas y una fusión única entre la ópera y el rock and roll que definió a varias generaciones.
Bat Out of Hell: Una trilogía de récords inigualables
La carrera de Meat Loaf es inseparable de su obra maestra: la trilogía Bat Out of Hell. El primer álbum de esta saga, lanzado en 1977 y compuesto por su eterno colaborador Jim Steinman, se convirtió en un fenómeno cultural. A pesar de una recepción inicial mixta, el disco resonó con el público gracias a su narrativa épica y la potente voz de tenor de Aday.
Este álbum debut posee uno de los récords más impresionantes de la industria: permaneció en las listas de popularidad durante nueve años. En conjunto, los tres álbumes que conforman la saga han vendido más de 100 millones de copias a nivel mundial, consolidando a Meat Loaf como uno de los artistas con mayores ventas de todos los tiempos. Su estilo, descrito a menudo como “Wagneriano”, rompió con el minimalismo del punk y la música disco de finales de los 70, ofreciendo en su lugar himnos de larga duración cargados de emoción dramática.
El renacimiento en los 90 y el éxito de “I’d Do Anything for Love”
Para la audiencia de Stereo Cien, la década de 1990 marcó el regreso triunfal del artista. En 1993, Meat Loaf lanzó Bat Out of Hell II: Back into Hell, un disco que demostró su vigencia en una era dominada por el grunge y el pop. El sencillo principal, “I’d Do Anything for Love (But I Won’t Do That)”, se convirtió en un éxito global número uno, otorgándole al cantante un premio Grammy a la Mejor Interpretación Vocal de Rock Solista.
Esta “power ballad” de 12 minutos (en su versión de álbum) encapsuló la esencia de Meat Loaf: pasión desbordada, arreglos complejos y una interpretación visceral. La canción revitalizó su carrera y lo presentó a una nueva generación que lo adoptó no solo como músico, sino también como un ícono de la cultura pop.
De Rocky Horror a El Club de la Pelea: Su huella en el cine
Más allá de los escenarios musicales, Meat Loaf construyó una sólida carrera como actor, participando en más de 50 películas y programas de televisión. Su papel como Eddie, el motociclista rebelde en el clásico de culto The Rocky Horror Picture Show (1975), lo inmortalizó en la pantalla grande antes incluso de su explosión como estrella de rock.
Su versatilidad actoral quedó demostrada nuevamente en 1999, cuando interpretó a Robert “Bob” Paulson en la aclamada película Fight Club (El Club de la Pelea) de David Fincher. Su actuación conmovedora en este filme de finales de los 90 sigue siendo recordada con cariño por los fanáticos del cine. A cuatro años de su partida, el mundo recuerda a Meat Loaf no solo por su capacidad vocal, sino por su entrega total al espectáculo, viviendo cada canción y cada papel como si fuera el último.




