Con más de seis décadas de experiencia sobre los escenarios, The Rolling Stones dominan como nadie el arte de la presentación en vivo. La elección de la primera canción no es un asunto menor; establece el tono de la velada y ofrece la primera impresión a una audiencia que, en muchos casos, ha esperado años para verlos. Aunque “Start Me Up” se ha convertido en la opción “por defecto” durante los últimos 40 años debido a su literalidad y reconocimiento instantáneo, un análisis reciente del medio especializado Ultimate Classic Rock sugiere que existen opciones más potentes en el vasto catálogo de la banda para encender la mecha.
A continuación, presentamos las cinco alternativas definitivas que demuestran por qué Sus Satánicas Majestades siguen siendo la banda de rock and roll más grande del mundo.
5. “Not Fade Away”
Abrir con un cover suele ser una apuesta arriesgada, pero los Stones hicieron suya esta canción original de Buddy Holly desde sus inicios. Lo interesante de esta elección radica en su valor cíclico: la banda solía abrir con ella entre 1963 y 1966. Décadas más tarde, la recuperaron como tema de apertura durante el Voodoo Lounge Tour de 1994, un momento que muchos fanáticos de la generación de los 90 recuerdan con nostalgia. Es un recordatorio de sus raíces en el blues y el rock primigenio.
4. “Street Fighting Man”
Lanzada en 1968, esta canción es una declaración de principios sonoros. Su efectividad como apertura radica en el uso de la afinación abierta en Sol (Open G tuning) de cinco cuerdas, el sello distintivo de Keith Richards. Este sonido denso y rítmico envía un mensaje claro a la audiencia: no están en cualquier concierto, están frente a los Rolling Stones. Su energía política y combativa prepara el terreno para una noche de intensidad.
3. “Jumpin’ Jack Flash”
Este tema ostenta el récord de ser la canción más tocada en la historia de la banda, con más de 1,200 interpretaciones. En sus memorias, Life (2010), Richards describió el riff de apertura como una “ignición”. “Escucho a toda la banda despegar detrás de mí cada vez que toco ‘Flash’, hay una especie de turbo overdrive extra”, escribió el guitarrista. Es la definición de euforia instantánea.
2. “It’s Only Rock ‘n Roll (But I Like It)”
Aunque no ha sido utilizada tan frecuentemente como abridora, esta canción de 1974 resume la filosofía del grupo y de sus seguidores. Es un tema de alta energía que invita a la participación inmediata del público. La premisa es sencilla y directa: es solo rock and roll, pero es exactamente lo que la gente pagó por ver. Funciona como una declaración de intenciones perfecta para arrancar el espectáculo.
1. “(I Can’t Get No) Satisfaction”
En la cima de la lista se encuentra el riff más reconocible de la historia. A pesar de que Mick Jagger declaró en antiguas entrevistas que preferiría no cantar “Satisfaction” a los 40 o 50 años, la realidad es que, en 2026, el tema sigue siendo infalible. La reacción química que provoca en el estadio cuando suenan las primeras notas es inigualable. Si la fórmula no está rota, no hay necesidad de arreglarla; es el inicio definitivo.




