A 25 años de los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos, diversas figuras del rock internacional articularon respuestas colectivas centradas en el apoyo a las víctimas y la reconstrucción civil. Bruce Springsteen canalizó el impacto del suceso en el álbum de estudio The Rising, editado en 2002 con piezas como Into the Fire y My City of Ruins, dedicadas de forma directa a las brigadas de bomberos y rescatistas.
Paul McCartney presenció los ataques aéreos desde la pista del aeropuerto John F. Kennedy en Nueva York y promovió de inmediato la organización de The Concert for New York City. El recital, efectuado el 20 de octubre de 2001 en el Madison Square Garden, congregó a David Bowie, The Who, Eric Clapton, Mick Jagger y Keith Richards, recaudando más de 591 millones de pesos destinados a fondos de emergencia.
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Conciertos benéficos masivos y transmisiones globales
Apenas diez días después de los acontecimientos, las principales cadenas televisivas de la Unión Americana emitieron en simultáneo el teletón benéfico titulado America: A Tribute to Heroes. La transmisión contó con intervenciones en directo de Stevie Wonder, Tom Petty, Paul Simon y Celine Dion, logrando una captación económica superior a 3 mil 380 millones de pesos para las familias de los damnificados.
En esa misma emisión especial, Neil Young ejecutó una versión acústica de Imagine de John Lennon y semanas más tarde publicó el corte Let’s Roll, inspirado en la resistencia de los pasajeros del vuelo 93. Por su parte, U2 formó parte de la cartelera del programa televisivo y se enlazó vía satélite desde Londres hacia Nueva York para interpretar Walk On.
Solidaridad en los escenarios de Nueva York y Europa
La relación de Billy Joel con Nueva York adquirió un matiz especial durante su participación en el Madison Square Garden, donde cantó ante miembros del cuerpo de bomberos, policías y personal médico. Su presencia en la velada ratificó el papel de la música popular como vehículo de acompañamiento civil y recaudación ante contingencias de impacto nacional.
En Europa, Sting enfrentó la disyuntiva de mantener o suspender un recital íntimo programado en la región de Toscana durante la misma jornada del 11 de septiembre. Tras debatir la situación con su equipo de músicos, el cantautor británico determinó llevar a cabo la sesión conmemorativa, argumentando que la actividad artística ofrecía un contrapeso necesario ante el duelo colectivo.




