El ayuntamiento de San Francisco comenzó el proceso de remoción de la Vaillancourt Fountain, estructura emblemática ubicada en Justin Herman Plaza. Las autoridades locales destinaron un presupuesto de 71,200,000 pesos para desmantelar la obra de 710 toneladas de material. La decisión responde a un riesgo de seguridad pública debido al deterioro estructural y la presencia de asbesto y plomo en la construcción.
La fuente, terminada en 1971, mantuvo una reputación controversial entre los habitantes de la ciudad debido a su estilo modernista y brutalista. A pesar de las críticas constantes por su estética, el sitio se convirtió en un punto de referencia para la cultura rock a nivel mundial. La deconstrucción marca el final de un espacio que albergó uno de los actos de rebeldía musical más recordados de los años 80.
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El concierto Save the Yuppies y el desafío de Bono a la autoridad
En noviembre de 1987, U2 realizó un concierto gratuito sorpresa frente a la fuente mientras promocionaba su álbum The Joshua Tree. El promotor Bill Graham organizó la presentación en menos de 24 horas, logrando convocar a 20,000 personas en el Embarcadero Center. El evento, titulado originalmente como “Save the Yuppies”, funcionó como una sátira tras el colapso del mercado de valores de aquel año.
Durante la interpretación de la canción “Pride (In the Name of Love)”, Bono escaló la estructura para pintar la frase “Rock and Roll Stops the Traffic”. Este acto de grafiti provocó la indignación de la alcaldesa Dianne Feinstein, quien presentó cargos por vandalismo y daños maliciosos contra el vocalista. La banda tuvo que pagar los costos de limpieza y emitir una disculpa pública ante el gobierno de la ciudad.
Legado cinematográfico y el impacto en la cultura del rock
Las imágenes del concierto y el incidente del grafiti quedaron registradas permanentemente en el documental cinematográfico Rattle and Hum. La película muestra la tensión entre la agrupación irlandesa y las autoridades de San Francisco durante su apogeo artístico. La fuente funcionó como un escenario improvisado donde la banda interpretó versiones de temas como “All Along the Watchtower” y “Helter Skelter”.
Aunque el monumento generó divisiones entre los críticos de arte, su desaparición física no borra su relevancia en la historia de la música. U2 defendió posteriormente su acción argumentando la diferencia entre el arte callejero y el vandalismo común durante sus conciertos en Oakland. El sitio será reemplazado por áreas verdes y obras de arte público con un diseño orientado a la convivencia social.




