La música soul y funk perdió a una de sus figuras fundamentales. Ronald LaPread, bajista y miembro fundador de The Commodores, falleció a los 75 años en Auckland, Nueva Zelanda, donde residía desde hace varias décadas.
La noticia fue confirmada por su familia, que informó que el músico murió tras sufrir una emergencia médica repentina. De inmediato, seguidores y colegas comenzaron a rendir homenaje a quien ayudó a construir el sonido de una de las agrupaciones más importantes de la música estadounidense de los años setenta y ochenta.
LaPread se unió a The Commodores en 1970 y fue pieza clave durante la etapa más exitosa de la banda. Con su bajo contribuyó a dar forma a un estilo que combinaba soul, funk, pop y rhythm & blues, convirtiendo al grupo en uno de los mayores éxitos de la era Motown.
Durante su permanencia en la agrupación participó en la grabación de algunos de los temas más emblemáticos del repertorio de The Commodores, entre ellos Easy, Brick House, Sail On y Three Times a Lady. La banda alcanzó fama internacional y vendió millones de discos en todo el mundo, convirtiéndose en una referencia obligada de la música afroamericana contemporánea.
Ronald LaPread compartió escenario con músicos como Lionel Richie, quien antes de iniciar su exitosa carrera como solista fue una de las voces principales del grupo. Juntos contribuyeron a crear canciones que hoy son consideradas clásicos de la radio y continúan formando parte de la banda sonora de varias generaciones.
En 1986, LaPread decidió abandonar la agrupación y mudarse a Nueva Zelanda, donde desarrolló una vida más tranquila lejos de los reflectores. Sin embargo, nunca perdió el vínculo con la música y ocasionalmente participó en eventos y reuniones relacionadas con la historia de The Commodores.
La influencia de Ronald LaPread va más allá de las ventas de discos o los reconocimientos obtenidos por la banda. Su estilo sólido y elegante como bajista ayudó a definir el sonido de una época en la que el soul y el funk dominaban las listas de popularidad y las pistas de baile alrededor del mundo.
Su partida marca el final de un capítulo importante en la historia de The Commodores, pero también recuerda el enorme legado musical que dejó una generación de artistas que transformó la música popular durante la segunda mitad del siglo XX.
Hoy, las canciones que ayudó a crear siguen sonando con la misma fuerza que hace décadas, manteniendo vivo el recuerdo de un músico cuya contribución fue esencial para el éxito de una de las bandas más queridas de la historia del soul.




