La Cuaresma en México no solo es un periodo de reflexión, también es una temporada profundamente ligada a la gastronomía. Durante estas semanas, la tradición invita a evitar las carnes rojas, lo que ha dado origen a una riqueza de platillos llenos de historia, ingenio y sabor.
Cocina con identidad y tradición
Lejos de ser una limitación, la Cuaresma ha impulsado una cocina creativa que aprovecha ingredientes como pescados, mariscos, vegetales, legumbres y productos locales. Muchas de estas recetas tienen raíces coloniales, mezclando influencias indígenas y españolas, y han pasado de generación en generación hasta convertirse en parte esencial de la identidad culinaria mexicana.
Romeritos: el sabor de la temporada
Uno de los platillos más representativos es el de romeritos, preparado con mole, papas, nopales y tortitas de camarón seco. Su sabor intenso y su presencia en mesas familiares lo convierten en un clásico infaltable, especialmente en el centro del país.
Bacalao: herencia europea con toque mexicano
El bacalao a la vizcaína es otro de los protagonistas. Aunque su origen es español, en México adquirió personalidad propia al incorporar jitomate, aceitunas, alcaparras y chiles. Es un platillo que suele prepararse en grandes cantidades, ideal para compartir.
Tortitas y antojitos que reconfortan
Las tortitas de papa o de camarón, bañadas en salsa roja o verde, son una opción sencilla pero llena de sabor. También destacan los chiles rellenos de queso y las empanadas de vigilia, que muestran cómo la cocina casera se adapta a la tradición sin perder su esencia.
Dulces que cuentan historias
La Cuaresma también tiene su lado dulce, y ahí brilla la capirotada. Este postre, elaborado con pan, piloncillo, queso, canela y frutos secos, tiene un simbolismo religioso y un sabor que evoca hogar y nostalgia.
Más que comida, una tradición viva
Estos platillos no solo alimentan, también conectan con la memoria colectiva. Cada receta cuenta una historia, cada ingrediente refleja una época y cada mesa reúne a las familias en torno a una tradición que sigue vigente.
Porque en México, la Cuaresma también se celebra con el sabor… y con el corazón.
MARIA SOLEDAD GUIJOSA VIVANCO




